miércoles, 15 de abril de 2015

Una hamburguesa que parece de carne... ¡pero no lo es!

Entonces, ¿qué es? Es una hamburguesa hecha con grano de trigo sarraceno amasado con grano de mijo, cocidos aparte.

Y lo que parece ketchup, tampoco lo es. Es una salsa a base de remolacha, zanahoria y puerro, cocidos juntos.

El pan de pita, está hecho con harina blanca ecológica y harina de cebada ecológica (en proporción de 5 a 1) y sin levadura, como se hacía antes.

La mayonesa, en este caso sí tiene huevo, y un poco de ajo, No es un invento suyo, pero esta es una receta de mi marido, a quien le encanta, y por tanto ha hecho de ésta una de sus especialidades. Se llama "allioli" que es una palabra catalana cuyo significado es "ajo y aceite"; creo que es una de las pocas palabras exportadas del catalán al resto del mundo, y doy fe de que en los Estados Unidos la conocen y la degustan.



Y hablando de maridos, creo que me voy a ganar algo del cielo complaciendo el paladar del mío, lo digo en serio...

La cuestión es que le ha encantado la hamburguesa y no ha dejado de proferir elogios.

En definitiva, un plato sencillo, realizado con ingredientes sanos y naturales, mucho más económicos que si hubiera sido de carne. ¡Dejemos a las vacas y a sus maridos vivir en paz!

viernes, 16 de enero de 2015

A propósito de la abundancia y el vivere parvo

Permítaseme un comentario a raíz de una interesante película que vi pocos días atrás: Boyhood. Por cierto, la recomiendo encarecidamente.

La peli narra diversas etapas de un jovencito desde que era niño (5 años aproximadamente) hasta que cumple 18, con toda la problemática que debe afrontar a causa de dos divorcios de su madre, varias mudanzas junto con su hermana y las peleas de su madre con los maridos que tuvo. Todo ello en un escenario cabría decir claramente caracterizado por la típica vida americana: afición al fútbol americano, a los perritos calientes y a las excursiones de fin de semana asando marshmallows al calor de la leña ardiendo.
En un clímax, hacia el final, tras mudarse la mamá a un apartamento y en la escena de la despedida de su hijo que abandona el nido para ir a la universidad, ella solloza al verle partir y descubrirse sola, de vuelta al punto de partida. En ese momento se lamenta en voz alta diciendo:

--Me he pasado media vida acumulando cosas para pasar la segunda mitad de la vida deshaciéndome de ellas.

Sabia conclusión. Sobre todo cuando piensa --y tú lo ves en menos tiempo que ella-- que se ha pasado casi veinte años luchando denodadamente para sacar adelante ella sola dos hijos y pagar casas, coches, hipotecas, y un largo etcétera.

Así es para la mayor parte de ciudadanos de hecho o de derecho que residen en los Estados Unidos. La sutil crítica a esa vida que subyace en la película es el hilo conductor al tema que traigo a colación y es un concepto diría básico de la macrobiótica. Vivere parvo. Esto es, una vida sencilla, casi pobre, entendida en el marco de lo que en Occidente podemos llamar "pobreza que no tiene nada que ver con su primo lejano de la India o Africa.

Incluso he descubierto que el vivere parvo que practican los macrobióticos de Europa dista del de los Estados Unidos, donde los parámetros de riqueza y abundancia sobrepasan a todo ser humano en el resto del planeta, según he podido comprobar, o así me lo parece. De cualquier modo, cada uno ha de meditar en los principios del Tao que se erigen en fundamento de este principio axiomático y aplicarlo en su vida en la medida de lo que desee abrazar su esencia. Porque abrazar el Tao es abrazar la esencia del Todo, del Uno. Con eso basta. No hace falta mucho más alrededor.

Y a propósito de los macrobióticos del continente americano, debo hacer mención de la reciente pérdida del seguidor de Ohsawa que más esfuerzos dedicó a la difusión de la macrobiótica allá: Michio Kushi, que falleció el pasado 28 de diciembre a los 88 años. Nuestras oraciones están con él y con su familia. Descanse en paz.

Próximamente comentaré más recetas. Disfruten del invierno que nos refresca por fuera y nos calienta por dentro.

viernes, 9 de enero de 2015

¡Feliz 2015! ...Continúo con una paella ¡de las auténticas!

Quiero aprovechar la ocasión para felicitar el año nuevo desde Barcelona con un regalo: una paella de pescado y marisco, como la que puedes ver en la foto, que me he comido hoy. Ojalá nuestros amigos y amigas allende los mares (atlánticos) pudieran compartirla con nosotros. Y es que no me canso de repetirles: ¡vengan a España! Aunque sólo sea una vez en la vida, para probar este delicioso plato. Después caminen por las populosas calles de cualquier ciudad, y el paseo logrará el acomodo perfecto del plato en su sistema digestivo. Entren en la Sagrada Familia, en la impresionante basílica de Santa María del Mar, y recen un Avemaría por las almas de este mundo, para que Dios les dé, nos dé sabiduría a todos a fin de acabar con el horror y la violencia de unos pocos que crean pánico, caos y asesinato como ha ocurrido esta semana en París, Francia. Demos gracias a Dios por un año más, por la oportunidad de alzar nuestras voces y nuestras copas al cielo, y con una sonrisa en el corazón, digamos juntos: ¡Gracias, Dios mío, por la oportunidad de la vida! ¡No la desperdiciaré ni un día más, ni un año más llenándome la panza y despreocupándome de mi integridad, de mi salud, de las de mis hijos, mis amigos, del prójimo! Porque yo soy el Uno, y todos somos Uno.

Gracias a ti por escuchar, por leer estas sencillas líneas que me salen del alma.

Bienvenidos de nuevo. Welcome back!


sábado, 30 de noviembre de 2013

Cena de Acción de Gracias 2013

Si de mí dependiera, ciertamente indultaría no a uno sino a todos los pobres pavos que son sacrificados para adornar las opíparas mesas y llenar las hambrientas panzas americanas que este jueves festejaron el afamado Día de Acción de Gracias.
Gracias a Dios por darnos un año más salud y amor para seguir cocinando con amor estos preciados manjares que la Madre Naturaleza nos brinda. Y también a quienes nos acompañaron en este día, nuestra "familia" de Miami.
Los platos que elegimos para la ocasión: fideuá (fideos de cabello de ángel con pescado y gambas), buñuelos de bacalao, fideos con azukis, tempuras de verduras, rollitos de kale y rabanitos con gengibre, pan con tomate -que no falte!- pastel de pescado con zanahoria y cebolla en base de mijo y avena, ensalada, bañado con una salsa natural de cranberries y naranja (hecha en casa). Y de postre (que no aparece en la imagen) el típico "pumpkin pie" con una crema de calabaza hecha en casa con calabazas y crema de arroz y castañas, !para chuparse los dedos!
Creo que todos quedamos satisfechos y bien contentos. Realmente no hay nada como una buena comida cocinada en casa con amor. Lo sabemos todas las mamás.
Feliz fin de semana de Thanksgiving, y una venturosa digestión para los que han comido un poco de más... Pensemos en los que no tienen qué llevarse a la boca y compartamos algo de la gran abundancia que Dios ha dado a esta tierra americana. !Hasta la próxima!





jueves, 13 de junio de 2013

Tarta de calabaza con manzana, kinpira y mijo con miso frito

Existen tantas recetas hechas con buenos alimentos como manos dispuestas a cocinarlas.

Y fáciles de realizar.

Tan solo necesitas tener amor por estos alimentos y por las personas para quienes vas a cocinar, aunque seas tú solo, o tú sola. Lo demás se puede aprender. La base de la que partimos es siempre sacar del frigorífico lo que tengas que cocinar antes; antes de que se estropee, me refiero, porque no tenemos necesidad de tirar la comida a la basura, ¿verdad? No, porque compramos con conocimiento los buenos alimentos y no lo que no sirve como alimento sino solo para llenarnos la panza, y porque compramos con moderación, lo necesario y no lo superfluo; de esta manera podemos comprar cosas de buena calidad para nuestra familia.

Nuestra mesa está siempre puesta para quien quiera venir a probar estos platos. !Verás cuán infinitas combinaciones podemos prepararte! La de hoy, sin ir más lejos, una tarta hecha con harina de trigo integral (molida en casa) y dentro (no se ve en la foto) hay un relleno hecho a base de cebolla yanguizada con calabaza, y por encima unas rodajas de manzanas. Todo encerrado con la masa y horneado. Lo acompañan una ración de mijo como cereal de base y encima un poco de miso frito, muy energizante, y kinpira, que son unas zanahorias cortadas en espiral y yanguizadas con raíz de bardana. La sopa, de lentejas.

!Buen provecho!

domingo, 2 de junio de 2013

Estadía macrobiótica en mi casa

Una de las cosas que me gusta ofrecer es una estadía de varios días en mi casa para que la persona interesada pueda apreciar y experimentar los beneficios de esta dieta después de integrarse en un hogar macrobiótico como el nuestro.

En la foto puedes ver a Kenneth y Bonita Frazier, quienes vinieron de Washington a pasar a finales de abril cinco días en mi casa para disfrutar de la comida y del bonito entorno formado por un frondoso paisaje tropical de árboles, patos y gansos que les daban la bienvenida junto al lago que preside la comunidad en la que vivimos en el residencial vecindario de Kendall, en Miami.

Desayunaron, almorzaron y cenaron los platos que iban saliendo de mi cocina alquímica todos los días, y la verdad es que no se quejaron, con lo cual deduzco que el haber aparcado la carne por unos días no les despertó al "diablillo" demasiadas veces. Fueron días entrañables, que disfrutamos en paz y armonía, acompañados por supuesto de numerosas lecturas a la lumbre de nuestra bien surtida biblioteca casera, alimentada tras años de acopiar perlas del buen saber espiritual sonsacadas de varios rincones del planeta.

Esperamos con mucho cariño que ellos o quienquiera que desee vivir la experiencia, nos visite de nuevo o por primera vez.

Hasta la próxima receta. !Saludos!
Posdata: La receta de la foto es una crema de calabaza, polenta de maíz al horno, pescado blanco local (pescado en Key Biscayne y comprado esa misma mañana), acompañado de unas verduras de estación (zanahorias y cebollas tiernas) al horno y una ensalada para refrescar. Les gustó.


viernes, 22 de marzo de 2013

Polenta al horno con verduras, pan integral de cereales y sopa de cebada con frijoles blancos (white beans)

Queridas amigas y amigos,

Lamento haber hecho este paréntesis, en el que otras ocupaciones me han secuestrado durante un mes. He estado haciendo unos cursos muy interesantes en Coursera, por internet y gratis (en inglés, of course): Te los aconsejo si no los has visto todavía. Me he enterado de muchas cositas interesantes en el que ya terminó sobre el sistema de alimentación en los Estados Unidos y el otro que estoy haciendo, sobre nutrición (en teoría básico pero lleno de fórmulas químicas --eso no es para mí...--) todavía no ha terminado.

Son tantos los puntos de interés que no me caben aquí, así es que creo que los voy a organizar para mi próximo libro sobre alimentación. ¿Qué te parece?

Bueno, y para los que se hayan inscrito al Summit University sobre "La matriz esmeralda" que tendrá lugar en Miami del 29 al 31 de marzo, vayan haciendo boca, porque les voy a cocinar algunos de estos y otros platitos. Doy las gracias a todos los que me han confiado esta grata tarea de preparar las comidas para los asistentes; comidas que espero y confío les ayuden a estar concentrados y a obtener el máximo provecho de esta maravillosa clase que van a presentar mi querido José Luis y Yolanda Betancourt.

Prometo ser cauta en los aliños con arsénico... !Tranquilo, es broma!; pero no creas que es una barbaridad: los pollos que venden los supermercados de los Estados Unidos contienen esta pérfida sustancia química porque le da un color "más atractivo" a la carne expuesta en los estantes. Así que, querido amigo, querida amiga que vives en este potente país, entérate de lo que estás comprando para el consumo tuyo y de tu familia no sea que termines también tú cualquier día con aspecto de pollo descuartizado; eso sí, con un bonito color en tus mejillas...

Y ya sin más, paso a presentar el platito de hoy, una polenta (maíz) hervida con unos pedacitos de queso de cabra para darle sabor a ese queso preferido en la macrobiótica, y cocinada al horno sobre un lecho de nituké de zanahoria con cebolla (hecho aparte) y gratinado cinco minutos para tostarla por encima. Acompaña a la polenta un poco de ensalada y un trozo de pan hecho con harinas integrales de trigo, maíz, sarraceno y castaña (esta última le da un sabor bastante dulce). La sopa es de cebada y verduritas (puerro, nabo, hinojo y unas cuantas judías o frijoles blancos -white beans-), decorado con una hojita de perejil.

Debo recordarte que en la macrobiótica respetamos las estaciones y no cocinamos igual en verano que en invierno o en el otoño; aquí en Miami el clima es benigno casi todo el año, por eso añadimos a menudo un poquito de ensalada (yin) cuando hacemos algo al horno ( más yang) o frito (todavía más yang), y por eso he puesto un poco de queso también en la polenta, porque han sido unos días de un poco más de frío; pero por supuesto no cocinaría igual si viviera en Alemania o en Canadá.


!Buen provecho!