sábado, 30 de noviembre de 2013

Cena de Acción de Gracias 2013

Si de mí dependiera, ciertamente indultaría no a uno sino a todos los pobres pavos que son sacrificados para adornar las opíparas mesas y llenar las hambrientas panzas americanas que este jueves festejaron el afamado Día de Acción de Gracias.
Gracias a Dios por darnos un año más salud y amor para seguir cocinando con amor estos preciados manjares que la Madre Naturaleza nos brinda. Y también a quienes nos acompañaron en este día, nuestra "familia" de Miami.
Los platos que elegimos para la ocasión: fideuá (fideos de cabello de ángel con pescado y gambas), buñuelos de bacalao, fideos con azukis, tempuras de verduras, rollitos de kale y rabanitos con gengibre, pan con tomate -que no falte!- pastel de pescado con zanahoria y cebolla en base de mijo y avena, ensalada, bañado con una salsa natural de cranberries y naranja (hecha en casa). Y de postre (que no aparece en la imagen) el típico "pumpkin pie" con una crema de calabaza hecha en casa con calabazas y crema de arroz y castañas, !para chuparse los dedos!
Creo que todos quedamos satisfechos y bien contentos. Realmente no hay nada como una buena comida cocinada en casa con amor. Lo sabemos todas las mamás.
Feliz fin de semana de Thanksgiving, y una venturosa digestión para los que han comido un poco de más... Pensemos en los que no tienen qué llevarse a la boca y compartamos algo de la gran abundancia que Dios ha dado a esta tierra americana. !Hasta la próxima!





jueves, 13 de junio de 2013

Tarta de calabaza con manzana, kinpira y mijo con miso frito

Existen tantas recetas hechas con buenos alimentos como manos dispuestas a cocinarlas.

Y fáciles de realizar.

Tan solo necesitas tener amor por estos alimentos y por las personas para quienes vas a cocinar, aunque seas tú solo, o tú sola. Lo demás se puede aprender. La base de la que partimos es siempre sacar del frigorífico lo que tengas que cocinar antes; antes de que se estropee, me refiero, porque no tenemos necesidad de tirar la comida a la basura, ¿verdad? No, porque compramos con conocimiento los buenos alimentos y no lo que no sirve como alimento sino solo para llenarnos la panza, y porque compramos con moderación, lo necesario y no lo superfluo; de esta manera podemos comprar cosas de buena calidad para nuestra familia.

Nuestra mesa está siempre puesta para quien quiera venir a probar estos platos. !Verás cuán infinitas combinaciones podemos prepararte! La de hoy, sin ir más lejos, una tarta hecha con harina de trigo integral (molida en casa) y dentro (no se ve en la foto) hay un relleno hecho a base de cebolla yanguizada con calabaza, y por encima unas rodajas de manzanas. Todo encerrado con la masa y horneado. Lo acompañan una ración de mijo como cereal de base y encima un poco de miso frito, muy energizante, y kinpira, que son unas zanahorias cortadas en espiral y yanguizadas con raíz de bardana. La sopa, de lentejas.

!Buen provecho!

domingo, 2 de junio de 2013

Estadía macrobiótica en mi casa

Una de las cosas que me gusta ofrecer es una estadía de varios días en mi casa para que la persona interesada pueda apreciar y experimentar los beneficios de esta dieta después de integrarse en un hogar macrobiótico como el nuestro.

En la foto puedes ver a Kenneth y Bonita Frazier, quienes vinieron de Washington a pasar a finales de abril cinco días en mi casa para disfrutar de la comida y del bonito entorno formado por un frondoso paisaje tropical de árboles, patos y gansos que les daban la bienvenida junto al lago que preside la comunidad en la que vivimos en el residencial vecindario de Kendall, en Miami.

Desayunaron, almorzaron y cenaron los platos que iban saliendo de mi cocina alquímica todos los días, y la verdad es que no se quejaron, con lo cual deduzco que el haber aparcado la carne por unos días no les despertó al "diablillo" demasiadas veces. Fueron días entrañables, que disfrutamos en paz y armonía, acompañados por supuesto de numerosas lecturas a la lumbre de nuestra bien surtida biblioteca casera, alimentada tras años de acopiar perlas del buen saber espiritual sonsacadas de varios rincones del planeta.

Esperamos con mucho cariño que ellos o quienquiera que desee vivir la experiencia, nos visite de nuevo o por primera vez.

Hasta la próxima receta. !Saludos!
Posdata: La receta de la foto es una crema de calabaza, polenta de maíz al horno, pescado blanco local (pescado en Key Biscayne y comprado esa misma mañana), acompañado de unas verduras de estación (zanahorias y cebollas tiernas) al horno y una ensalada para refrescar. Les gustó.


viernes, 22 de marzo de 2013

Polenta al horno con verduras, pan integral de cereales y sopa de cebada con frijoles blancos (white beans)

Queridas amigas y amigos,

Lamento haber hecho este paréntesis, en el que otras ocupaciones me han secuestrado durante un mes. He estado haciendo unos cursos muy interesantes en Coursera, por internet y gratis (en inglés, of course): Te los aconsejo si no los has visto todavía. Me he enterado de muchas cositas interesantes en el que ya terminó sobre el sistema de alimentación en los Estados Unidos y el otro que estoy haciendo, sobre nutrición (en teoría básico pero lleno de fórmulas químicas --eso no es para mí...--) todavía no ha terminado.

Son tantos los puntos de interés que no me caben aquí, así es que creo que los voy a organizar para mi próximo libro sobre alimentación. ¿Qué te parece?

Bueno, y para los que se hayan inscrito al Summit University sobre "La matriz esmeralda" que tendrá lugar en Miami del 29 al 31 de marzo, vayan haciendo boca, porque les voy a cocinar algunos de estos y otros platitos. Doy las gracias a todos los que me han confiado esta grata tarea de preparar las comidas para los asistentes; comidas que espero y confío les ayuden a estar concentrados y a obtener el máximo provecho de esta maravillosa clase que van a presentar mi querido José Luis y Yolanda Betancourt.

Prometo ser cauta en los aliños con arsénico... !Tranquilo, es broma!; pero no creas que es una barbaridad: los pollos que venden los supermercados de los Estados Unidos contienen esta pérfida sustancia química porque le da un color "más atractivo" a la carne expuesta en los estantes. Así que, querido amigo, querida amiga que vives en este potente país, entérate de lo que estás comprando para el consumo tuyo y de tu familia no sea que termines también tú cualquier día con aspecto de pollo descuartizado; eso sí, con un bonito color en tus mejillas...

Y ya sin más, paso a presentar el platito de hoy, una polenta (maíz) hervida con unos pedacitos de queso de cabra para darle sabor a ese queso preferido en la macrobiótica, y cocinada al horno sobre un lecho de nituké de zanahoria con cebolla (hecho aparte) y gratinado cinco minutos para tostarla por encima. Acompaña a la polenta un poco de ensalada y un trozo de pan hecho con harinas integrales de trigo, maíz, sarraceno y castaña (esta última le da un sabor bastante dulce). La sopa es de cebada y verduritas (puerro, nabo, hinojo y unas cuantas judías o frijoles blancos -white beans-), decorado con una hojita de perejil.

Debo recordarte que en la macrobiótica respetamos las estaciones y no cocinamos igual en verano que en invierno o en el otoño; aquí en Miami el clima es benigno casi todo el año, por eso añadimos a menudo un poquito de ensalada (yin) cuando hacemos algo al horno ( más yang) o frito (todavía más yang), y por eso he puesto un poco de queso también en la polenta, porque han sido unos días de un poco más de frío; pero por supuesto no cocinaría igual si viviera en Alemania o en Canadá.


!Buen provecho!

jueves, 14 de febrero de 2013

Calabacines (zucchini) rellenos con cebolla y pan rallado, nituké de zanahorias con lentejas sobre pita de trigo, cuscús y buñuelos de manzana

Explica Ohsawa que los cereales son siempre la base de una comida, y constituyen el 60% del total. Esta es una de las características fundamentales que distinguen a un macrobiótico de un vegetariano. Hay otras, por supuesto, como por ejemplo, que un macrobiótico puede optar por el pescado (casi nunca por carne de ningún tipo) y no por cuestiones sentimentales, como ya apunté en uno de mis artículos, sino por una cuestión de higiene corporal. Y otras más que ya iremos comentando. Pero no quiero que te enfoques en este tema sino en lo que fundamenta la macrobiótica en sí.

Tenlo bien presente, querido amigo o amiga cibernéticos, porque es una dimensión totalmente diferente de una comida y del alimento en sí; y esa es una de las razones por las que tienes que aprender acudiendo a las clases de alguien que lo haya aprendido de primera mano, porque la macrobiótica no consiste solamente en una serie de recetas apetitosas y coloridas, que hago y publico en esta página muy a gusto, sino que es algo más: el equilibrio entre el yin y el yang, y eso cuesta tiempo de aprehender (sí, con hache); el cereal es el que te ancla en el punto medio entre esos dos polos, y produce la alquimia perfecta en el organismo. Hay que probarlo, y los beneficios no tardan en manifestarse.

Los vegetales, las legumbres, ensaladas, productos animales, etcétera, etcétera, son alimentos secundarios, y tan solo acompañan al cereal. ¿Raro, verdad? Bueno, te animo a que vengas a una de mis clases o a compartir una comida en mi casa y lo verás.

Hoy te presento un plato compuesto de calabacines (zucchini) rellenos con su propia masa y un poco de cebolla y pan rallado, nituké de zanahorias con unas lentejas que tenía del día antes, sobre un lecho de pita hecha con harina de trigo integral molida en casa y una bola de cuscús (estos dos son el cereal). De postre, unos buñuelos de manzana rebozados (empanizados) con harina de maíz y de trigo integral (mitad de cada). La sopa es de nabo con avena (hervidos y triturados) con un pedacito de cracker. Sobre el nituké hay un poquito de mayonesa hecha en casa (a mi marido le encanta y la hace él mismo) y al lado una mini ración de ensalada.

!Buen provecho!

jueves, 7 de febrero de 2013

Un plato para niños: arepitas de trigo y maíz, tempura de espaguetis y ensalada

"La educación del individuo --la tarea más importante que cualquiera pueda acometer-- no espera hasta el primer día del jardín de infancia. Comienza con mucha anticipación en el hogar, ya que influenciamos a  nuestros hijos desde el momento mismo de la concepción --explica Ohsawa--.

"Los niños son imitadores. Si sus padres tienen por único interés las cosas materiales como el dinero y las posesiones, los niños también las desearán. No tienen otra elección, ya que durante sus años formativos están constantemente en contacto con el ejemplo ofrecido por sus padres.

"Si, no obstante, uno mismo se ha educado para comprender que la verdadera meta del hombres es infinita --o sea, alcanzar la felicidad eterna, la salud suprema, la justicia absoluta y la libertad infinita-- entonces el futuro del hijo está asegurado. La vida con un progenitor sano y justo es la educación más completa.

"Tenemos tantas buenas razones para ser felices". "Disponemos de aire, agua y luz en abundancia, todas esas cosas absolutamente indispensables para la existencia de la vida, son mil veces más preciosas que un diamante de doscientos o trescientos quilates. Tenemos los pastos, los ríos, montañas, océanos y el cielo. Los cielos están repletos de galaxias que contienen trillones de soles. !Son nuestros! Nadie nos los puede quitar. De manera que por el solo hecho de existir somos los seres más felices. (...)

"Si sólo sois felices ocasionalmente, !cuidado! Si vuestra felicidad es otorgada por otros, prestada, comprada o robada (a los padres, amigos o escuelas) no es vuestra, y constituye una deuda. Este tipo de felicidad desaparecerá tarde o temprano sin excepción, la felicidad debe ser vuestra, completamente: un logro independiente. Debe ser lo que vosotros mismos habéis creado. Vuestra salud, vuestra belleza y habilidad para juzgar y el conocimiento deben ser vuestros.

"Ante toda cosa debéis ser los creadores de vuestra salud. Todos los seres y cosas vivientes, la hierba, el árbol, la mosca, el microbio, los animales, aves y hasta los insectos gozan de su propia salud, belleza, libertad y felicidad. (...)

"Tres factores pueden asegurar el éxito no sólo en trataros personalmente y a vuestros hijos, sino también en tratar a todo lo viviente:

a) Estudiad la filosofía de Oriente, aplicando su principio unificador (yin y yang) a todos los niveles;
b) Practicad la macrobiótica;
c) Cometed muchos errores porque son la fuente del saber. Como todo cambia, ningún error es irrevocable: nada hay que temer.

"Debemos transmutar nuestras vidas, nuestra salud, nuestra concepción de todas las cosas, de nuestro pensamiento y de nuestras acciones."

Bueno, hoy la lección es un poco más larga, pero me he ido entusiasmando a medida que iba transcribiéndola porque me parece que entraña un mensaje muy liberador para el padre o el que tiene a su cargo a otras personas: en primer lugar, que somos el primer y constante ejemplo durante varios años para el niño; en segundo lugar, que hemos de darle el ejemplo de persona libre y justa, y eso debemos hacerlo adquiriendo el desapego de las cosas materiales y de los sentimientos de los que nos rodean, porque la raíz de la felicidad no está en ninguno de ambos sino en el eterno ahora, en el universo único. Recuerdo hace poco haber oído a una persona decir que lo más importante para ella eran su hermana, sus hijos y sus nietas. Y ya. Hay que suponer que el resto le importan poco o nada; y por supuesto si les falta el cariño de alguno de ellos o la presencia de alguno de ellos, esa persona se deprime automáticamente, como así le ocurre a tanta gente.

Humano es cometer errores, eso ya lo sabemos. Mas debemos recordar que es divina la capacidad de rectificarlos y transmutarlos, y para ello contamos con herramientas: la primera, el amor y el perdón, principios universales y patrimonio divino de todo ser humano, que por más que se crea, no se practican lo a menudo que debería; y en segundo lugar, la llama violeta, una llama espiritual que invocamos a través de la palabra y que realmente hace milagros. !Ojalá Ohsawa la conociera!

Bien, pues aquí dejamos las relexiones de este hermoso y soleado día de febrero en Miami, y mi propuesta de manjar para los infantes es un plato a base de tempura de espaguetis (finos), unas arepitas de harina de trigo integral y de maíz, un poquito de brócoli y ensalada con un tomatito cherri. Los fritos ya sabemos que encantan a los niños --y también a los grandes-- y en este caso, las arepitas son muy fáciles de hacer y se pueden freír con el mismo aceite (de girasol: sunflower) que las tempuras (los espaguetis por supuesto hay que hervirlos antes). Los postres los dejamos para otra ocasión; no deben ser nunca el plato más importante o abundante, ni se les debe dar el bombo que a veces se les da. !Buen provecho!

domingo, 3 de febrero de 2013

Wrap (rollo) de ajos tiernos con coliflor y queso feta, ankaké de seitán con nabo y salsa de kuzu, arroz integral y ensalada de zanahoria rallada

Querido y querida cibernauta amante (o curioso) de este rincón macrobiótico:

La medicina de Extremo Oriente no utiliza recursos terapéuticos --apunta Ohsawa, fundador de la macrobiótica el siglo pasado--, ya que la Naturaleza, madre de toda la vida en este Universo, es la grande y verdadera fuerza creativa. La enfermedad y la infelicidad --prosigue-- son el resultado de una conducta equivocada, de un comportamiento que viola el orden del universo.

Te dejo para que medites sobre este principio hoy domingo, mientras te comento brevemente el plato de mi cocina alquímica de hoy: un bonito combinado compuesto de un rollo (en EE.UU. le llaman "wrap") hecho con harina integral y harina de sarraceno molidas en mi molinillo (no tienen nada que ver con las comerciales) y dentro unos ajitos tiernos rehogados con coliflor hervida aparte y un poquito de queso feta cortado a cuadraditos (te recuerdo que en la macrobiótica el uso del queso es en principio esporádico y en cantidades muy pequeñas); acompañado de arroz integral (aliñado con gomasio hecho en casa), un ankaké de nabos con trocitos de seitán bañado en salsa de kuzu (esta raíz es muy buena para los intestinos) y una ensaladita de zanahoria rallada con un par de aceitunas negras (para darle contraste) aliñada con una vinagreta de umeboshi. La sopa es una crema de calabaza con dos trocitos de cracker por encima.

Un plato completo y saludable que hará las delicias de vuestros comensales. !Feliz domingo!